¿Qué hago si mi peludo acaba de trascender, está por hacerlo o se perdió?
No reprimas tu dolor. Llora todo lo que necesites. No escondas o invalides las emociones que experimentes en este duro momento. Todo lo que sientes es totalmente aceptable y comprensible, como puede ser enojo, frustración, tristeza y/o culpa.
Busca una red de apoyo que te sostenga emocionalmente en esta situación de pérdida. Personas que sin juicios te escuchen todas las veces que sea necesario para que expreses y desahogues tu dolor.
Deja a un lado el qué dirán. Recuerda que no tienes por qué complacer a nadie, en cuanto a tu estado de ánimo se refiere. No te obligues a “sentirte mejor”, a “seguir con tu vida” o a convencerte de que “exageras con tu sufrimiento”. En este momento quien más importa eres tú y el vínculo con tu amigo peludo.
No te fuerces a tomar decisiones rápidas como, por ejemplo, evaluar si haces o no un ritual de despedida, qué hacer con las pertenencias de tu peludo o qué destino darle a su cuerpo o cenizas. Toma el tiempo que sea necesario para proceder en cada decisión con calma y convencimiento.
El proceso del duelo llena tu cabeza de pensamientos que solo te confunden más y te laceran hasta hacerte sentir que estás en un laberinto sin salida, pero te aseguro que sí la tiene. Te esperamos.